Acero Latinoamericano | Noviembre-Diciembre 2017

Acero Latinoamericano | Noviembre-Diciembre 2017

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_Nuevo aeropuerto en Ciudad de México

El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) se edifica en el oriente del Valle de México en la zona del exlago de Texcoco, a 5 km del actual AICM y representa una oportunidad para el crecimiento del sector aeronáutico nacional.

Tan solo para la cimentación del Edificio Terminal se requerirán más de 100 mil toneladas de acero. Esta losa será una estructura de 330 mil m2 que se extiende a lo largo 1,58 km de longitud, para lo cual se construirán 865 losas de 20x20 m cada una.

El proceso constructivo consta de una excavación a una profundidad promedio de 6,5 m; la colocación de una plantilla con 15 cm de espesor y acero de refuerzo de 12,7 mm (#4) dispuestas en un solo lecho y una membrana impermeabilizante.

Posteriormente se arman dos lechos de varilla de 38 mm (#12), uno inferior y otro superior, en tramos de 20x20 m cada uno, se cimbra y cuela el concreto para dar forma a la losa de cimentación. Cada losa requiere más de 100 toneladas de acero. Un proceso similar se lleva a cabo para la cimentación de la Torre de Control y del Centro de Transporte Terrestre.

Actualmente, en la construcción del NAICM participan 292 empresas en los trabajos constructivos; 7 mil camiones diariamente recorren 48 km de caminos provisionales dentro del polígono de 5 mil hectáreas, acarreando materiales y donde ya trabajan alrededor de 40 mil personas.

Esta infraestructura aeroportuaria traerá aparejado el desarrollo económico y social en la zona oriente del Valle de México; tendrá efectos expansivos a nivel nacional en las industrias de la construcción, el turismo, la transportación, la logística, entre otras; representa una oportunidad de crecimiento del PIB de alrededor del 3%.

En su primera fase, a inaugurarse a finales de 2020, el NAICM tendrá un Edificio Terminal (743 mil metros cuadrados); tres pistas paralelas con operaciones simultáneas (5 km cada una); una Torre de Control de 90 m de altura; una terminal de carga que crecerá conforme a la demanda hasta casi triplicar la capacidad de la actual (220 mil m2); un Centro de Transporte Terrestre para los servicios de transportación de pasajeros y personal; y edificios complementarios para la operación del Nuevo Aeropuerto, entre otros aspectos. ••

_La recuperación del crecimiento en el horizonte de América Latina

Por Jefferson De Paula, Presidente de Alacero, Miembro del Comité Ejecutivo del Grupo ArcelorMittal y CEO de ArcelorMittal Aceros Largos América del Sur, Central y el Caribe

La recuperación de un crecimiento más estable para América Latina, no se está materializando en este 2017 y, probablemente, el PIB de la región en su conjunto crecerá un poco más del 1%. Es una tímida expansión para la pujanza y el potencial de la región. Gran parte de este desempeño poco dinámico puede atribuirse a Brasil, la mayor economía latinoamericana que mantuvo, a lo largo de este año, un ambiente de poco crecimiento económico asociado a un escenario de inestabilidad política.

A pesar de esta situación, el gobierno brasileño consiguió aprobar medidas importantes en el intento de estimular la actividad económica, pero los resultados no están previstos para el corto plazo. La estimación del PIB para este año debe ser revisada del 0,2% para algo más cercano al 0,6%, que no corresponde con las dimensiones de un país continental como Brasil. Sin embargo, el crecimiento interrumpe una trayectoria de recesión de dos años consecutivos.

Las economías de Argentina y México deben crecer en línea con las estimaciones, ambas sobre el 2%. Perú, Chile, Colombia, Paraguay y Centroamérica también tendrán mejor desempeño, pero menos de lo previsto.

En el caso de la industria del acero, cabe destacar la expansión del 3,7% en el consumo aparente de acero de la región, interrumpiendo la trayectoria de caída de dos años. Es bueno recordar, sin embargo, que el consumo aparente mundial se estima crecerá el 7%.

En 2017, las importaciones de acero en América Latina deberán llegar a 23,8 millones de toneladas, que corresponde al 35% del consumo aparente total. Asimismo, se estima que cerraremos el año con 8,5 millones de toneladas procedentes de China, presentando un significativo aumento del 11%.

Durante el año, Alacero continuó con su firme propósito de ayudar en el combate al comercio desleal, especialmente de productos chinos. Ya contamos con más de 63 acciones de defensa comercial, de las cuales 40 son contra China. Estas acciones son fundamentales para restablecer la competitividad en nuestro mercado regional. Como siempre, cabe advertir también sobre el aumento de las importaciones indirectas de acero, que están presentes en los productos manufacturados y que en 2015 totalizaron 19,8 Mt.

Un factor positivo es que el gobierno chino, en sus diversas instancias, parece estar llevando adelante los planes de la administración central para reducir aproximadamente 150 millones de toneladas de su capacidad instalada para el año 2020. Esta acción es de suma importancia para retirar del mercado a las empresas ineficientes. Sin embargo, existe un largo camino por avanzar. Esto porque China es responsable de un exceso de capacidad productiva de aproximadamente 460 millones de toneladas, lo que equivale a casi siete veces el consumo de acero en toda la región.

Otra buena noticia es la recuperación de los precios en el mercado global. La trayectoria de caída vinculada con los precios de exportación de los productos chinos, iniciada en 2013 y culminada en niveles mínimos hacia fines del año 2015, fue interrumpida. Poco a poco, hubo una recuperación gradual a niveles más estables y que devuelve, en parte, la competitividad a las empresas de la región latinoamericana.

Con relación a los commodities, la expectativa es que para 2018, los precios del barril de petróleo, del mineral de hierro y de los productos agrícolas sufran menos volatilidad. De esta forma, creemos que dicho escenario impulsará el crecimiento de la región.

El 2018 también será un año de elecciones presidenciales en varios países de América Latina, además de ser un período de definiciones importantes para el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) y de las conclusiones en los EE. UU. de la investigación Sección 232 sobre las importaciones de acero.

Todo esto, podrá afectar las economías de cada uno de los países involucrados, positiva o negativamente. Por ahora, la expectativa es que Brasil vuelva a crecer de manera más acentuada, en torno a una tasa del 1,5%, o hasta más, según las últimas revisiones de los analistas. Además, hay una expectativa positiva con respecto a Argentina y México, que deberán crecer, respectivamente, 2,5% y 1,9%. Todos los demás países también deberían tener un mejor desempeño y América Latina debiera alcanzar un crecimiento del 1,9%.

Como buena parte de este crecimiento debiera provenir de la formación bruta de capital fijo y del consumo de las familias, estimamos una buena expansión del consumo aparente de acero en América Latina, pudiendo alcanzar una tasa en torno al 4%. Además, se espera una continuidad en la estabilidad de los precios a lo largo de 2018.

En los últimos años el consumo de acero per cápita de América Latina se estancó en poco más de 100 kg, un tercio del consumo de las economías desarrolladas. Por un lado, alcanzar estos niveles es un gran desafío, pero por otro, representa una oportunidad de crecimiento para la industria del acero.

Ahora, nosotros los directores de algunas de las más importantes empresas de América Latina, debemos volver a planificar bajo mejores condiciones económicas, pero será imprescindible evaluar los mejores caminos para que esto ocurra de manera sostenible.

También será importante intensificar los esfuerzos conjuntos de Alacero y de las asociaciones nacionales con sus respectivos gobiernos para combatir el comercio desleal y estimular el flujo de negocios entre los países de la región. Para esto, se necesita aprovechar los años de mejoría económica para resolver las eternas deficiencias de la infraestructura logística que, a veces, hacen que los fletes internos sean más caros que los intercontinentales. Este factor también será decisivo para fortalecer definitivamente la competitividad necesaria para el futuro.

Además, la sustentabilidad de nuestra competitividad también está relacionada con las inversiones que se destinan al desarrollo de nuevos productos de alto valor agregado, de la atención a los clientes, del cuidado permanente en la reducción de los costos de producción y de centrarnos en la generación de resultados. En un contexto global donde los cambios ocurren a una velocidad mucho más rápida, la industria del acero deberá ser más ágil y adaptable. Será imprescindible entender el rol de las nuevas tecnologías y de los modelos de negocios del sector.

Estamos presenciando un cambio de paradigmas tecnológicos y de negocios sin precedentes, tanto en lo que se refiere a su alcance, como en cuanto a la velocidad.

¿Cuál es el futuro de la industria del acero en este mundo de cambios, donde el big data presenta un universo diversificado de oportunidades y la inteligencia artificial conseguirá, en menos de diez años, desarrollar un cerebro tan o más competente que el de un ser humano? ¿Y cuál será el papel de nosotros frente a esta nueva realidad que nos exige ser más innovadores, productivos y preparados para un futuro que ya está aquí?

Estos cambios ciertamente exigen respuestas inmediatas para que no nos quedemos al margen de esta nueva revolución industrial. ••

_La reconstrucción y reactivación de la economía de México

Por José Luis de la Cruz Gallegos, Director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico

La capacidad económica de México es atribuible a la competitividad de sus procesos productivos, la calidad del capital humano y a las relaciones empresariales que se tienen con prácticamente todo el mundo.

La economía mexicana no puede supeditarse a las decisiones tomadas en el exterior. México, su sociedad y empresas han existido antes y lo harán después de la actual gestión del presidente de los EE. UU.

El compromiso de la política económica debe ser con México, con el futuro del país, con el interés nacional.

La actual coyuntura muestra la esencia de nuestro gran país: una sociedad solidaria con sus connacionales, una nación que honra los acuerdos internacionales que ha firmado. En estos momentos, millones de mexicanos trabajan hombro con hombro para hacer frente a los desafíos de la naturaleza. Mujeres y hombres se han volcado fraternalmente a ayudar a quienes fueron afectados por los sismos y los huracanes de las semanas previas.

Las empresas nacionales se han coordinado para enviar alimento, medicamentos, cobijas, herramientas y maquinaria a quien más lo requiere. Lo hacen para ayudar a la reconstrucción y a la reactivación de la actividad productiva de las zonas más dañadas.

Nuestros jóvenes han mostrado, nuevamente, que se encuentran a la altura de las circunstancias y que están preparados para asumir la responsabilidad de construir un México fuerte y solidario. Demuestran que por su sangre corre la esencia de nuestras raíces históricas, la que ha servido para forjar el destino del país.

A nivel internacional México siempre se ha encontrado soportando las mejores causas, apoyando a los países que lo requieren, contribuyendo al restablecimiento de la armonía y la paz global.

Por ello, México debe ser consistente con su historia, debe utilizar ese espejo para reconocer su esencia y caminar hacia el futuro con paso seguro.

La situación de contingencia económica y social que se vive en las zonas afectadas por los sismos y huracanes se puede enfrentar a través de una estrategia de colaboración pública-privada que tenga como eje la utilización de lo “Hecho en México”.

La reactivación económica y la reconstrucción de infraestructura, de vivienda, de las escuelas y hospitales dañados es un tema de seguridad nacional y de compromiso social que debe enfrentarse con una visión productiva por el bienestar del país.

La pérdida de hogares y empleos, de centros de atención social y de infraestructura productiva requiere de una estrategia colaborativa que además permita fortalecer las capacidades internas de México.

El compromiso social del sector privado mexicano no solamente se ha mostrado en esta lamentable coyuntura, ha sido una constante que ha acompañado la historia de México tanto a través de las inversiones productivas que realiza como por medio del empleo formal que genera.

Lo anterior ha permitido construir los lazos de fraternidad y solidaridad que caracterizan a la sociedad mexicana, vínculos que se deben refrendar y reforzar para propiciar que el país pueda superar este momento en función de un nuevo acuerdo social basado en los lazos solidarios que existen entre su población. 

Para ello se propone que la estrategia de inversión pública a implementar sea en función de lo “Hecho en México”, es decir con un contenido nacional del 100%.

¿Por qué hacerlo? Porque es la mejor forma de crear empleo y generar crecimiento en un momento de emergencia causada por los desastres naturales. Si la inversión pública propicia un círculo virtuoso de inversión y consumo interno, podrá alcanzar a un número mayor de familias a través del empleo que ello implica.

México debe confiar en México. Hombro con hombro la inversión pública puede acompañar a la privada, el beneficio es para la población, tanto en forma de empleo como de mayor crecimiento. El resultado es desarrollo económico, la mejor fórmula para solucionar la situación de emergencia que se vive en las zonas afectas por los desastres naturales.

El objetivo debe ser potenciar la reconstrucción y la reactivación económica en las regiones afectadas, sin que ello se traduzca en programas de asistencia social ni endeudamiento improductivo, que no sean sustentables en el tiempo.

La creación de empleo, a través de la inversión pública y privada, es la clave. Inversión para crecer y generar bienestar en las zonas afectadas.

Si el contenido nacional de la inversión pública destinada a la reconstrucción de las regiones dañadas por los sismos y los huracanes en México es del 100%, los efectos sobre la economía son:

Por cada 10 mil millones de pesos de inversión pública: 

  • El PIB total se incrementa en 17 mil millones de pesos.
  • Se generan 24 mil empleos formales.

Lo anterior significa que si se destinan 40 mil millones de pesos en inversión pública a la reconstrucción:

  • El PIB crecerá en 68 mil millones de pesos.
  • Se crearán 96 mil empleos formales.

Lo anterior además genera incentivos a la inversión privada, la que genera el 86% del valor agregado y más del 90% del empleo. 

Debemos pasar de la destrucción causada por la naturaleza a la construcción de un mejor futuro causado por lo “Hecho en México”, a partir del esfuerzo solidario de nuestra sociedad. 

Si además se encarga la reconstrucción a empresas nacionales y arraigadas en las regiones citadas, se puede profundizar el efecto antes mencionado gracias al empleo de mexicanos que habitan en dichas zonas: no se requerirá de transferencias, los beneficios económicos llegarán por medio del empleo y el salario asociado a la sinergia de inversión públicoprivada creada.

PROPUESTAS

De igual forma debemos entender el mensaje de la coyuntura, México requiere fortalecer sus capacidades productivas con lo “Hecho en México”.

Cinco propuestas por México

1. Fortalecimiento Globalmente Productivo y Competitivo del Mercado Interno. Como ya se mencionó, la actual coyuntura muestra la esencia de nuestro gran país: una sociedad solidaria con sus connacionales, una nación que honra los acuerdos internacionales que ha firmado.

Las empresas nacionales se han coordinado para enviar alimento, medicamentos, cobijas, herramientas y maquinaria a quien más lo requiere. Lo hacen para ayudar a la reconstrucción y a la reactivación de la actividad productiva de las zonas más dañadas.

La capacidad económica de México es atribuible a la competitividad de sus procesos productivos, la calidad del capital humano y a las relaciones empresariales que se tienen con prácticamente todo el mundo. Eso no se modificará por el cambio en el TLCAN.

  • Se pueden modificar las reglas comerciales existentes entre México y los EE. UU., pero más del 99% de las empresas en nuestro país viven del Mercado Interno. Menos de 6 mil son exportadoras, el 20% de las exportaciones ya se dirigen a otras partes del mundo y de acuerdo a información oficial  cerca del 50% de las ventas a los EE. UU. se realizan fuera del marco del TLCAN. 

En este sentido se debe reconocer que el TLCAN es importante para la economía y sociedad mexicana, pero el país tiene la capacidad para enfrentar este desafío.

Para hacerlo debe poner el Interés Nacional en primera línea no solo en la estrategia de negociación del TLCAN, lo debe hacer en la conformación de una nueva visión de política económica, por ello: 

La primera acción debe ser garantizar el Fortalecimiento Globalmente Productivo y Competitivo del Mercado Interno. Solo a través de empresas privadas nacionales altamente productivas, impulsadas en un ecosistema de competitividad global, México podrá aumentar su capacidad de generar valor agregado de forma endógena al mismo tiempo que mantiene su grado de atracción para la inversión extranjera directa.

El encadenamiento de empresas nacionales globalmente productivas y competitivas permitirá generar mayor valor agregado a través de un incremento sostenido del contenido nacional de la producción y la exportación.

Ello permitirá que las empresas extranjeras encuentren condiciones de alta competitividad en México.

Para hacerlo se debe avanzar en la modernización de la infraestructura, la conectividad portuaria y carretera. De igual forma se debe implementar una estrategia de mejora regulatoria: se deben reducir los 130 mil trámites que existen en los tres niveles de gobierno y que representan un sobrecosto del 3,5% del PIB. Un mayor financiamiento es imprescindible para elevar los recursos disponibles en el sector productivo, el actual monto y las condiciones de los recursos que la banca de desarrollo canaliza a la actividad productiva es insuficiente. Sin lugar a dudas se debe seguir avanzado en garantizar el estado de derecho al mismo tiempo que se vincula el trabajo de la empresa privada con el de las universidades, el sector público y la sociedad. 

Dicho círculo virtuoso constituye el mecanismo idóneo para atender los desafíos productivos que enfrentamos.

2. Apertura comercial debe darse con estrategia nacional. Desde la apertura comercial, el país ha consolidado una política económica enfocada en el sector externo como mecanismo de crecimiento, siendo el sector manufacturero el principal detonador del mismo. En términos de comercio, efectivamente ha existido un incremento promedio anual del 8% en las exportaciones desde 1995 y hasta 2016, mientras que las importaciones crecieron a un ritmo superior del 9% anual en el mismo período, con lo cual el país mantiene una balanza comercial deficitaria. Aun cuando incrementó la participación en el comercio mundial, únicamente se han generado superávits en épocas de crisis, debido a la depreciación de la moneda, que restringe el consumo interno de las importaciones e impulsa las ventas al extranjero.

Esta situación se da básicamente porque la búsqueda de nuevos mercados no estuvo acompañada del fortalecimiento de la planta productiva nacional, por lo cual el Valor Agregado de Exportación de la Manufactura Global (VAEMG) en 2015 solo significó el 14,9% del valor de la producción de la industria manufacturera en su conjunto. De igual manera, se tiene que el 75% de los insumos consumidos por los establecimientos del Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación son importados.

3. El mercado interno de bienes intermedios: una oportunidad frente al desafío Trump. México cuenta con un mercado potencial de desarrollo productivo que no puede dejar de lado: la importación de bienes intermedios, independientemente de lo que ocurra con nuestro principal socio comercial.

Se debe recordar que la mayor parte del déficit del país se da en productos estratégicos para la producción industrial y es el resultado de la importación de insumos intermedios y bienes de capital que representan la ruptura de cadenas productivas y explican el bajo contenido nacional de las exportaciones. En estos sectores se debe trabajar para reducir los desequilibrios comerciales que tiene el país con el mundo.

La alta dependencia de las exportaciones mexicanas con respecto al mercado de la primera potencia mundial, le permite mantener un amplio superávit que no es suficiente para eliminar el déficit que se mantiene con el resto del mundo.

Para limitar la vulnerabilidad, no solo es importante diversificar las exportaciones como se ha mencionado en múltiples ocasiones:

México ya tiene firmados acuerdos comerciales que no se traducen en un intercambio comercial y de servicios favorable al país.

  • México debe reducir el déficit que mantiene con el mundo a través de la producción competitiva de insumos intermedios y bienes de capital que limite las importaciones y a su vez amplíe las posibilidades de exportación a otros países.

La dimensión de esta oportunidad es de 294,9 mil millones de dólares que actualmente el país obtiene de este rubro desde otros países. Esta cantidad supera cuatro veces las exportaciones que realiza México al resto del mundo, sin incluir a los EE. UU., por lo cual el poder alcanzar capturar al menos el 3,5% de este mercado nacional, representaría tener la capacidad de un crecimiento en el PIB del 1%.

Este es un ejemplo de cómo el país debe reenfocar su estrategia productiva, no solo en el contexto global, también desde una perspectiva de mercado interno, al tiempo que se evalúan nuevos mercados fuera del país.

La adquisición de bienes intermedios desde el extranjero es 28 veces más grande que lo que el país exporta a Canadá, 54 veces lo exportado a China, 91 veces el mercado que se mantiene en Reino Unido, por citar algunos ejemplos. Por lo que NO existe ningún país en el cual se tenga un mercado de exportaciones mexicanas tan amplio, excluyendo a los EE. UU., como el que representan los bienes de uso intermedio en el territorio nacional y el cual además corresponde al de mayor facilidad logística y de penetración, convirtiéndolo en el principal mercado, comparado en términos de comercio exterior con otros países a los cuales exportamos, solo después de nuestro primer socio comercial. 

El Fortalecimiento Globalmente Productivo y Competitivo del Mercado Interno puede elevar la producción competitiva de insumos intermedios y bienes de capital, así como reducir el déficit comercial, incrementar la inversión, la producción y el empleo en México. México requiere de una nueva estrategia orientada al fortalecimiento de su base productiva. El país requiere incrementar el contenido nacional de su producción y exportación.

4. Inversión productiva para impulsar elcrecimiento económico: 

De acuerdo a la información oficial, en México solo el 40% de las carreteras están pavimentadas. Únicamente el 4% son de cuatro carriles pavimentados. El 34% de los caminos en México son brechas mejoradas o terracería. El resto son caminos “revestidos”. Hay entidades en donde las carreteras pavimentadas no llegan al 30%.

  • Para aumentar la productividad de la economía se debe incrementar la cantidad de las carreteras pavimentadas al 60%.
  • México solo tiene un puerto, Manzanillo, dentro de los primeros 100 del mundo por capacidad de contenedores que puede manejar.
  • Solo se cuenta con un aeropuerto dentro de los primeros 50 del mundo por tránsito de pasajeros (lugar 44 en 2016). La construcción de infraestructura para modernizar las comunicaciones y el transporte  de pasajeros y bienes puede elevar el crecimiento de México, particularmente si se realiza con insumos nacionales, con lo “Hecho en México”.

Solamente a través de una mayor productividad y competitividad se podrá abordar la nueva agenda, particularmente porque los negociadores norteamericanos buscarán establecer una directriz que favorezca a su país. Sin inversión no hay crecimiento, y es claro que durante los últimos 35 años la parte pública dejó de cumplir con su parte. Ello dejó la responsabilidad en la parte privada, el problema es que el entorno macroeconómico no ha sido el propicio para fomentarla.

Lo descrito permite entender por qué China, la India y otras naciones asiáticas han desplazado a México. Las cifras son contundentes. En 1990 la inversión de México era el 47% de la realizada en China. Para el 2015 solo representó el 6,4%. No es el único caso, en 1990 México tenía un nivel de inversión que era el 102% del que se hacía en la India. En 2015 solo es el 33,5%. No hay dudas de por qué la India crece a tasas del 7% en tanto que México lo hace al 2,5%. 

Para el 2015 México solo realiza el 81% de inversión que hace Indonesia, el país que nos desplazó del lugar 15 en la lista de las mayores economías del FMI. De igual forma se invierte el 39% de Alemania, el 7,9% de los EE. UU., el 60% de Brasil, el 68% de Corea del Sur, el 19% de Japón, el 65% de Canadá y el 54% de Gran Bretaña. Por ello cada año se abre más la brecha de acumulación de capital, de acervo tecnológico y de crecimiento económico. Todos los años los países citados invierten más que México. Además, varios de ellos lo hacen en sectores manufactureros y tecnológicos en donde son líderes en la generación de patentes.

La inversión como proporción del PIB de México del 23%, prácticamente es la misma desde 1990. En Corea del Sur es el 28,5%, en la India el 32,7%, en Indonesia el 34,6% y en China el 45,4%. Las naciones citadas invierten más tanto en términos absolutos como en relación a su PIB.

Con este desempeño, entre 1980 y el 2014, México logró una tasa de crecimiento promedio anual del PIB per cápita de solo el 0,9%, con lo cual se ubicó por debajo del desempeño promedio de países como China (8,8%), Corea (5,3%), Singapur (4,2%), Chile (3,4%), Colombia (2%), Perú (1,5%), Argentina (1,3%), Brasil (1,2%), Ecuador (1,2%), de igual manera, este resultado es inferior al promedio alcanzado por los países miembros de la OCDE del 1,6%, la Unión Europea con el 1,6%, toda América Latina con el 1,1% e incluso el promedio mundial del 1,3%.

La evidencia muestra que la solución al problema estructural de baja inversión no llegará del exterior.

En promedio, la inversión extranjera directa (IED) que se realiza en México es de solamente el 3% como proporción del PIB, y ello ocurre cuando se vende una gran empresa mexicana al capital foráneo. Para alcanzar una cifra como la de Corea del Sur se requiere el 5,5% más como proporción del PIB, casi el doble de la IED promedio observada en los últimos años.

Solo la inversión privada nacional, complementada con la extranjera puede lograrlo. Para ello se requiere una nueva estrategia de política económica, la aplicada en los últimos 35 años no es suficiente. No se debe olvidar, sin inversión no hay crecimiento, esa es la agenda pendiente que se debe atender y la cual no podrá cumplir solo con medidas de apertura comercial, particularmente si no se ataca de frente el comercio desleal.

5. Industria Globalmente Competitiva. El desarrollo económico y social de México se encuentra correlacionado con sus capacidades productivas. La creación y distribución de riqueza se realiza a través de las empresas privadas y públicas con las que la nación cuenta.

Los resultados que se pueden alcanzar son superiores cuando existe sinergia entre los esfuerzos público y privado, es decir, cuando existen programas de desarrollo nacional, regional y sectorial que integran las estrategias de los agentes productivos capaces de realizar la inversión estratégica para impulsar el crecimiento que México requiere, particularmente porque compite y colabora a nivel global tanto con países desarrollados como con las economías emergentes más exitosas.

El oportuno diseño e implementación de una política de fomento y desarrollo industrial es imprescindible para evitar el estancamiento económico de México, y alcanzar mejores resultados tanto en el sector exportador como en el desarrollo del mercado interno.

Por tanto, uno de los primeros objetivos a cubrir es el fomento de las capacidades productivas de México. Para ello debe considerarse a las fuentes del crecimiento: inversión, progreso tecnológico, productividad del capital humano, es decir la eficiencia y eficacia de los trabajadores, así como la productividad total de los factores.

Un mayor número de unidades productivas formales propicia beneficios para la recaudación tributaria y con ello contribuyen a la salud de las finanzas públicas.

La productividad y competitividad tienen una estrecha relación no solo con el sistema educativo, también existe un vínculo fundamental con la estrategia de inversión del sector privado, con sus decisiones de producción, de capacitación y planeación. Por tanto, la inversión privada es una de las variables a fomentar por cualquier cambio estructural que desee propiciar el crecimiento económico.

El crecimiento económico basado en una actividad productiva distribuidora de riqueza aminora la carga financiera para el sector público, los saldos sociales son menores. Por tanto, le permite aplicar una corrección gradual de los desequilibrios, propiciando una transición hacia el desarrollo económico y social sustentable.

En el esquema delineado, el sector industrial es estratégico para reactivar la economía nacional, tanto en el corto como en el mediano plazo. Reindustrializar al país permitirá revertir el proceso bajo el cual se pierde la capacidad de generar valor agregado y abre la posibilidad de reconstruir las cadenas productivas, factor que en los países desarrollados y economías emergentes exitosas ha sido parte de su consolidación. Comercializar productos de importación sin generar valor agregado e integrar productivamente a las empresas debilita los vínculos económicos de México, y en el mediano plazo disminuye la generación de empleo bien remunerado e inversión productiva.

La Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) afirma “… que el desarrollo productivo es la fuerza motriz de la aplicación de nuevas tecnologías a la producción y la fuente y el agente más importante de la innovación tecnológica; crea nuevas aptitudes y actitudes ante el trabajo, cataliza el cambio institucional y genera capacidades empresariales modernas”.

Para lograrlo, el proceso de industrialización de México es un elemento crítico en la búsqueda de la consecución de niveles superiores de crecimiento económico, fundamentalmente porque impulsa la competitividad, la productividad y la generación de empleo bien remunerado. De acuerdo a Villarreal1, en México existe la “Paradoja de la Competitividad”: es una economía abierta, pero es poco competitiva pese a que mantiene acuerdos y tratados de libre comercio con los países económicamente más relevantes del orbe. De hecho, durante los últimos años el Reporte de Competitividad Global del Foro Económico Mundial ubica a México en posiciones por debajo del nivel alcanzado previamente “… lo que implica un significativo rezago de competitividad relativa a otros países como Grecia, China y Egipto.”

La apertura ineficiente es producto de un tipo de cambio real sobrevaluado y de una política industrial pasiva y una política macroeconómica unidimensional, básicamente enfocada en la estabilización. Para revertir lo anterior el marco teórico del modelo de industrialización tridimensional de Villarreal propone que se podría fomentar “… el crecimiento del aparato industrial interno con articulación de las cadenas productivas, con incentivos para la innovación continua y el escalonamiento productivo a lo largo de la cadena global de valor, con lo que además será posible disminuir el coeficiente de importaciones y generar un nuevo proceso de sustitución competitiva de importaciones y nuevo fomento a las exportaciones.”

Esencialmente es prioritario aplicar un modelo de industrialización que rompa con el falso dilema de un modelo industrial “hacia dentro” versus uno “hacia afuera”. El estímulo a la formación de capital humano y físico, el fomento a la inversión productiva, el impulso al progreso tecnológico e innovación, así como la utilización eficiente y eficaz de las dotaciones de recursos disponibles representan algunos de los elementos básicos que deben contemplarse en la elaboración de un programa de política económica que tenga como objetivo elevar el ritmo de crecimiento y desarrollo económico. Se debe fomentar la creación y sostenibilidad de empresas que son capaces de realizar inversiones productivas que tienen un efecto positivo sobre la economía a través de la cadena de proveeduría local y nacional que generan. Una característica que las distingue es su competitividad industrial, es decir que son capaces de generar mayor valor agregado que empresas pertenecientes a otros sectores económicos (FIGURA 1). Por ello han sido capaces de integrarse exitosamente a los mercados nacional y extranjero.

Por ello es fundamental la implementación de un programa de desarrollo industrial que acompañe al respectivo programa de desarrollo económico, constituye un mecanismo pertinente para garantizar el incremento de la productividad, competencia industrial y del crecimiento económico al mismo tiempo que se generan los encadenamientos productivos necesarios para fortalecer y dar viabilidad al sistema empresarial local.

Ante recursos escasos, lo óptimo es utilizar los disponibles como punto de partida para desarrollar economías de escala y alcance que a su vez generen los diferenciales productivos suficientes para competir en los mercados nacional y extranjero. Particularmente cuando otros países compiten con oligopolios que se están formando en su sistema productivo2.

Los beneficios del intercambio comercial son limitados cuando no hay una política industrial que eleve los estándares de competitividad y la productividad. El ejemplo de los EE. UU. es claro: frenar su industrialización provocó no solo la pérdida de empleos, también ha influido en la reducción de los procesos de innovación y el impacto positivo que ello tiene sobre el crecimiento económico y el bienestar de la población (Stiglitz y Greenwald, 2014 y Gordon 2016)3

La manufactura y el diseño se impulsan mutuamente siempre y cuando se asegure que la innovación y generación de valor agregado en los procesos productivos se acompañan, es decir, cuando se incrementa la producción en suelo propio. De acuerdo al Premio Nobel Joseph Stiglitz los efectos de la manufactura sobre el resto de la economía superan al de otros sectores gracias a los encadenamientos que propicia. Dichos mecanismos permiten que la innovación y el progreso tecnológico desarrollados en el sistema productivo de la manufactura se transmitan a toda la economía.

México debe incrementar su competitividad industrial a ritmos acelerados si desean participar activamente en este contexto de globalización industrial.

REFLEXIÓN FINAL

Nuestro país requiere lo mejor de toda su población, y lo “Hecho en México” es la mayor muestra de ello, es la asociación de la capacidad de producir que tienen los trabajadores mexicanos en las empresas privadas y públicas que existen en el país. Si nuestros productos compiten en el extranjero gracias a su calidad, ¿por qué no han de ser utilizados en la reconstrucción y la reactivación de México? ••

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1 Villareal, R. (2011) Industrialización, competitividad y desequilibrio externo en México. Un enfoque macroindustrial y financiero (1929-2010). Fondo de Cultura Económica. México.
2 Joseph Stiglitz: Are markets efficient, or do they tend towards monopoly? The verdict is in. https://www.weforum.org/agenda/2016/05/joseph-stiglitz-are-markets-efficient-or-do-they-tend-towards-monopoly-the-verdictis-in/
3 Stiglitz, J., and Greenwald, B. (2014) Creating a Learning Society, Columbia University Press. Gordon, R. (2016), The Rise and Fall of American Growth: The U.S. Standard of Living since the Civil War, The Princeton University Press.

 

_La industria del acero en México

Por Guillermo F. Vogel H.,
Presidente de CANACERO

En México el consumo nacional aparente de acero crudo en los últimos 4 años mantiene una tendencia de crecimiento, se espera que para el cierre de 2017 alcance 29,8 millones de toneladas una cifra récord en los últimos 8 años. La producción por su parte continúa con crecimiento y se prevé que para diciembre de 2017 alcance los 20,4 millones de toneladas, el 8,6% más que el año anterior.

Bienvenidos nuevamente a México, han pasado ya tres años de nuestra más reciente reunión en la capital del país. Hoy nos da un gusto enorme recibirlos en este lugar paradisíaco de la república mexicana para hacer reflexiones conjuntas en el marco del Congreso Alacero-58.

Nuestros Congresos han sido desde sus inicios un espacio privilegiado de discusión que ha congregado los más importantes líderes de los sectores que hacen posible la producción del acero en América Latina, estudiosos de los temas relacionados con la industria del acero, expertos en temas de comercio siderúrgico nacional e internacional. Así como representantes de organizaciones hermanas como la World Steel Association, la Asociación Latinoamericana del Acero, EUROFER, entre otros. No podían faltar representantes de las autoridades estatales y federales.

Este momento histórico es especialmente importante para nosotros como país anfitrión. Nos encontramos en un proceso de renegociación del tratado de libre comercio de América del Norte, que le permitió a México expandir su comercio y entrar de lleno en la globalización, expandiendo las cadenas de valor en general y las cadenas de valor del acero en específico.

Bajo esta coyuntura discutiremos en este espacio los problemas a los que nos enfrentamos hoy como industria siderúrgica regional: La Perspectiva Económica en Tiempos de Incertidumbre Política; América Latina frente al Nuevo Orden Económico y Político Mundial; China y América Latina: de la Sobrecapacidad y utilización de fuertes subsidios que distorsionan el comercio, la inversión y el empleo y generan efectos fuera de los principios de mercado; El Acero y La Cuarta Revolución Industrial; y El Mercado Mundial y Regional del Acero frente al Nuevo Mundo.

ENTORNO GLOBAL DEL SECTOR SIDERÚRGICO

La industria siderúrgica enfrenta un problema estructural. La aplicación de fuertes e importantes subsidios a las empresas chinas por parte de su gobierno ha originado una fuerte sobrecapacidad instalada y la posibilidad de ofrecer en su mercado precios muy preferentes a los del resto del mundo, generando una masiva migración de fábricas hacia China del resto del mundo y una gran transferencia de empleos manufactureros, derivados de las cadenas de valor del acero. La sobreproducción de acero en China ocasionó condiciones insostenibles en el mercado y una agresividad en sus exportaciones a través de reducciones en los precios muy por debajo de los costos de producción, lo que generó cierres de plantas y pérdidas importantes en los niveles de empleo fuera de China, mientras que los molinos chinos sobrevivían con base a subsidios y apoyos de su gobierno.

En el GRÁFICO 1, de OECD (capacity/demand gap, eje derecho) se puede ver cómo la demanda es inferior a lo que actualmente se puede producir en el mundo, que corresponde aproximadamente a 700 millones de toneladas (mmt) de los cuales se estima que al menos 450 mmt son de China.

Por tal motivo, en el Comité del Acero de la OECD, se ha analizado el exceso de capacidad de producción del acero y los subsidios y, a través de los líderes del G20 en 2016, se decidió crear el Global Forum on Steel Excess Capacity (GFSEC) que ayudará a tomar acciones efectivas para que operen a nivel mundial las reglas de mercado.

Lo anterior generó una importante reacción de los países contra importaciones de acero en condiciones desleales, limitando el acceso de productos chinos a los principales mercados mundiales lo que generó una cierta recuperación de la dinámica de los mercados a un funcionamiento más acorde a los principios de mercado. Sin embargo, la problemática del otorgamiento de fuertes subsidios internos a los molinos chinos y la enorme sobrecapacidad instalada no se han resuelto, y comenzamos a ver importantes tendencias de triangulaciones y diversos mecanismos de fraude aduanero que vuelven a afectar el mercado cuyo comportamiento se mantiene muy vulnerable.

En la última reunión del Comité del Acero de la OECD, el pasado mes de septiembre, se declaró:

  • Que el mercado siderúrgico ha presentado una moderada recuperación, sin embargo, persisten graves desequilibrios estructurales.
  • Que se observó un lento crecimiento en la demanda de productos de acero y se reiteró la urgencia de tomar medidas efectivas que ayuden a reducir efectivamente el exceso de capacidad de producción de acero.
  • La importancia del compromiso adquirido por líderes del G20 en la Cumbre de Hamburgo para luchar contra el exceso de capacidad de producción de acero, y se subrayó la necesidad de elaborar soluciones concretas para mejorar el funcionamiento del mercado a través del GFSEC.
  • Se reiteró la preocupación por el alto nivel de tensión comercial y se subrayó la necesidad de luchar contra el proteccionismo, incluidas todas las prácticas de comercio desleal y se reconoció el papel de los instrumentos de defensa comercial legítimos.
  • Se hizo un llamado a los gobiernos federales para eliminar los subsidios y otros apoyos que distorsionan el mercado, incluso a través de las empresas propiedad del estado.
  • Y, por último, se intercambiaron puntos de vista sobre los desafíos y oportunidades en el sector siderúrgico a partir de las nuevas tecnologías, incluidos sus efectos sobre los trabajadores.

Sin duda se ha estado realizando un gran trabajo para mejorar las condiciones del sector siderúrgico, es por ello que la participación de todos los países dentro de estas acciones es de vital importancia para lograr que el mercado se restablezca y que opere en condiciones óptimas y legítimas.

SITUACIÓN ACTUAL DE LA INDUSTRIA SIDERÚRGICA MEXICANA Y PERSPECTIVA

En México el consumo nacional aparente de acero crudo en los últimos 4 años mantiene una tendencia de crecimiento, se espera que para el cierre de 2017 alcance 29,8 millones de toneladas una cifra récord en los últimos 8 años. La producción por su parte continúa creciendo y se prevé que para diciembre de 2017 alcance los 20,4 millones de toneladas, el 8,6% más que el año anterior (GRÁFICO 2).

El comportamiento de los indicadores expuestos anteriormente podría indicarnos que a pesar de los retos que enfrenta México para mantener una estabilidad económica, la industria acerera se mantiene sólida y con una gran área de oportunidad de crecimiento, porque hasta el mes de agosto de 2017 utilizaba al 68% de su capacidad instalada.

El tema delicado se encuentra en el área de comercio exterior, ya que hasta el momento las importaciones representan un riesgo en la medida en que entran en condiciones desleales. La industria no se está en contra de las importaciones en condiciones de mercado, donde se privilegian los tratados de libre comercio, como el establecido con los EE. UU., país con el cual las importaciones van en aumento, de enero a agosto de 2017 crecieron el 18,8% respecto al mismo período de 2016.

De manera contraria, al cierre del año, las exportaciones estarían sumando apenas los 5 millones de toneladas, provocando que el déficit de nuestra balanza comercial se incremente el 9,7% respecto a 2016.

Por otra parte, el sector sigue invirtiendo en México de manera importante, apenas en septiembre pasado el sector anunció inversiones por $2.100 millones de US$ al 2020, lo cual generará empleos, crecimiento económico y nos permitirá como industria ofrecer productos de mayor valor agregado.

MATERIAS PRIMAS

Un reto adicional al que se enfrentan las empresas del sector son los costos de producción. Los índices de precios de las materias primas en la industria siderúrgica presentaron un incremento constante. Como muestra, entre enero de 2016 y agosto de 2017, el coque creció en el 158,7%; el incremento del precio de la chatarra avanzó el 60,6% y el mineral de hierro en el 81,6%, tal como se ptede observar en el GRÁFICO 3.

Aunado a esto tenemos que considerar los costos en lo referente al precio del gas natural, que se elevó el 51,0% y la electricidad que creció en el 49,5%, durante el primer semestre de 2017.

Un tema particular que afecta la industria es el desabasto de electrodos de grafito que se usan para la producción de acero crudo, y es que el mercado global de electrodos presenta tres grandes problemas encadenados:

  1. Desabasto de su materia prima; coque aguja y brea de alquitrán.
  2. Oferta limitada. Derivada del desabasto de la principal materia prima y de un período de precios muy bajos generados por exportaciones chinas muy agresivas, se ha generado una crisis que han enfrentado diversas empresas productoras de electrodos de grafito fuera de China, registrándose así una reducción importante en la capacidad y en la producción, limitándose drásticamente la oferta.
  3. Aumento de la demanda. Por esta crisis registrada en la producción de electrodos de grafito, aunado al avance en la tecnología de su principal usuario, que es el sector siderúrgico, el cual ha migrado en algunos casos, como el de China, de producir acero por medio de alto horno a horno eléctrico; se obtuvo como consecuencia el aumento de consumo de electrodos. Este problema está afectando seriamente la operación de las empresas en México aun cuando la producción en nuestro país es suficiente para cubrir la demanda y generar excedente de exportación.

MODERNIZACIÓN DEL TRATADO DE LIBRE COMERCIO DE AMÉRICA DEL NORTE

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha tenido como resultado cadenas de valor más fuertes y eficientes, aumentado los flujos comerciales y las inversiones, sin embargo, consideramos que después de 23 años esta es una gran oportunidad para mejorarlo e incluso incluir nuevas disciplinas que no eran consideradas en aquel entonces.

La industria siderúrgica mexicana apoya los cinco principios de negociación que se han definido por el sector privado mexicano:

  1. No dañar o afectar la competitividad de los países miembros.
  2. Aumentar la certidumbre de la región para hacer negocios y garantizar las inversiones.
  3. Respetar las reglas de mercado evitando acciones que puedan crear distorsiones comerciales.
  4. Mejorar la competitividad de Norteamérica a nivel regional y de cada país. 
  5. Respetar la legislación internacional en materia de comercio.

Consideramos que esta es una oportunidad que debe ser regida por el principio de “ganar, ganar, ganar” y la expectativa es que se puedan resolver los temas sensibles, buscando el beneficio para los tres países e incrementar la competitividad de la región.

ENFORCEMENT ADUANERO

La industria mexicana siempre ha considerado sana la competencia internacional, mientras la misma se realice en cumplimiento de los principios que rigen el comercio global; en la actualidad nos enfrentamos con una multiplicación del comercio desleal y prácticas predatorias como son: la discriminación de precios, las subvenciones en el país exportador, la elusión de contribuciones y la triangulación de origen, lo que hace necesario mantener una adecuada fiscalización por parte de las aduanas mexicanas. Es por esto que la industria está en constante colaboración con las autoridades mexicanas en la instrumentación de medidas, para proporcionar los medios necesarios que tiendan a evitar prácticas comerciales que lesionen al país y a su planta productiva.

En el caso específico del fraude aduanero en México, la renovación el año pasado del Acuerdo de Colaboración entre la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero y el Servicio de Administración Tributaria ha sido uno de los principales instrumentos para hacer frente al comercio desleal. Cuyo objetivo es fortalecer las bases de un trabajo coordinado y coadyuvar con la autoridad con el fin de prevenir, identificar y llevar a cabo acciones conjuntas tendientes a combatir la importación, exportación, comercialización ilegal del acero y sus derivados, así como las de prevenir las prácticas desleales de comercio. Dentro de los acuerdos adquiridos, se estableció dotar de espectómetros de emisión óptica portátiles a las principales aduanas por las cuales se importa el mayor volumen de productos de acero al país. Esta acción que permite la identificación de los elementos químicos de los diferentes aceros al momento del despacho de las mercancías, favorece el comercio legítimo al revisar al momento y de forma no intrusiva los embarques de acero y sus derivados.

Aunado a esto, uno de los principales ejes para la modernización del TLCAN, son los Procedimientos Aduaneros y Facilitación Comercial. La industria está segura que esta modernización impactaría con grandes beneficios ya que nos enfrentamos con problemas comunes. Los principales objetivos como industria son el reforzar la comunicación, cooperación y diseñar una estrategia coordinada entre la región.

CONTEXTO MEDIOAMBIENTAL

En el contexto ambiental, el sector siderúrgico nacional enfrenta grandes retos. México comprometió una reducción del 22% en sus GEI al 2030 en el Acuerdo de París, lo que está originando fuertes debates sobre la implementación de un mercado de emisiones, aplicable principalmente al sector industrial, que afectaría la competitividad del sector y cuyos impactos en las emisiones globales no serían significativos, pues México contribuye con apenas el 1,3% de las emisiones globales.

Bajo cualquier métrica, México tiene una baja huella de carbono:

  • Aumentó muy poco sus emisiones en los últimos 10 años (2005-2014), mientras que los países en desarrollo con los que compite sí lo hicieron (China +75%, India +83%, Corea del Sur +23%, Brasil +53%; y México +3%).
  • Las emisiones per cápita son menores a las de los países desarrollados y en vías de desarrollo con los que compite (EE. UU. 16,5; Canadá 15,1; Corea del Sur 11,6; China 7,5; y México 3,9 ton CO2/persona).
  • México presenta un bajo consumo de energía per cápita, que es una medida de bienestar (EE. UU. 7,0; Canadá 7,9; Corea del Sur 5,3; China 2,2; y México 1,5 ton petróleo equivalente/persona).
  • También presenta bajas emisiones por dólar de Producto Interno Bruto (EE. UU. 0,30; Canadá 0,34; Corea del Sur 0,34; China 0,56; y México 0,22 kg CO2/dólar PIB). 

Aun con el bajo nivel de emisiones que México ya tiene, el país asumió en el Acuerdo de París compromisos más estrictos que los países emergentes con los que compite, lo que dará a estos países la posibilidad de un mayor crecimiento:

  • Crecimiento 2010-2030 en emisiones comprometidas en los National Determined Contributions (NDC’s): India +112%, Rusia +60%, China +58% y México +7%.

Un mercado de emisiones, sería adicional a los instrumentos que ya se han implementado en la materia en el país, como lo es: el impuesto a los combustibles fósiles, que tan solo en el período 2014-2015 recaudó casi 1.000 millones de US$; y el establecimiento de un esquema de Certificados de Energías Limpias, que pretenden alcanzar una meta del 25% al 2018, y cuyo cumplimiento también representa un costo.

Por tal motivo, un tercer instrumento económico de regulación para los GEI, supone más costos en la operación del sector industrial, con impactos negativos fuertes para el sector siderúrgico nacional, que ya ha logrado avances importantes en materia de mitigación, con una intensidad de emisiones de 1,3 tCO2, muy por debajo del 1,9 de worldsteel. No habrá avances significativos para evitar el incremento global de la temperatura en tanto no se establezcan políticas y metas transversales entre los principales emisores (China y los EE. UU.). Siendo que los EE. UU., principal socio comercial de México, no tiene previsto implementar ni impuestos ni regulaciones a nivel nacional para limitar las emisiones de CO2, además de que anunció su salida del Acuerdo de París lo que generará una asimetría y una desventaja competitiva inmediata en cuanto termine la renegociación del TLCAN.

Como verán amigos, son muchos los retos que enfrentamos como industria del acero, por lo que no me queda más que reiterarles la bienvenida a nuestro país e invitarlos a seguir trabajando conjuntamente en beneficio de nuestra región, Latinoamérica. ••

 

 

 

_Torre Latinoamericana

La Torre Latino está ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de México siendo uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

Construido en 1956 llegó a ser uno de los edificios más altos de la urbe con 181,33 metros de altura y 44 pisos, hasta 1972.

Para soportar un peso total del edificio, fue necesario construir una estructura rígida de Acero y para la cimentación estructural fueron necesarios 361 pilotes de concreto de punta a punta de 34 metros de profundidad. Es el único rascacielos en todo el mundo en encontrarse en una zona altamente sísmica, que gracias a su estructura de acero y pilotes profundos, resistió el terremoto del 28 de julio de 1957, causa por la cual se ganó el prestigio a nivel mundial y recibió un premio del Instituto Americano de la Construcción en Acero (American
Institute of Steel Construction), Además del terremoto del 19 de septiembre de 1985 y el terremoto del 19 de septiembre de 2017.

Se le considera uno de los edificios más seguros de México y el mundo a pesar de su ubicación.

México: Panorama Siderúrgico 2016

_AHMSA y subsidiarias: Siderurgia y minería con responsabilidad social

Desde su paso a empresa privada en 1991, la filosofía de responsabilidad social de Altos Hornos de México y sus subsidiarias han puesto el acento en mantener una operación sustentable, como base para una sana interrelación con las comunidades de su entorno.

Las acciones desarrolladas cotidianamente superan la normativa vigente, y en ese marco AHMSA sostiene un amplio programa de regeneración de flora y fauna, a través de los ranchos ecológicos “Fresnillo”, “El Fénix”, “Chuparrosa” y “Salsipuedes”, en Coahuila, y “La Candelaria”, en Sonora.

En ellos se crían y conservan más de 5 mil ejemplares de venados Cola Blanca, Bura y Elk, así como Borrego Cimarrón y búfalos, hatos de los cuales cada año –bajo supervisión de las autoridades– se envían ejemplares a distintas partes del país, a fin de repoblar con estas especies nativas.

En el municipio de Frontera, el rancho “Fresnillo”, punto de captación de agua para la operación de las siderúrgicas de AHMSA, es una reserva destinada básicamente a la regeneración de venado Cola Blanca y otras especies menores de la fauna regional.

Registrado ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales como Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre, UMA, Fresnillo alberga una población superior a mil 300 venados.

La Unidad MICARE de Minera del Norte, en el municipio de Nava, Coahuila, zona de localización de sus principales yacimientos de carbón, opera el rancho “El Fénix”, desarrollado sobre zonas rehabilitadas del minado a cielo abierto.

Con dos mil hectáreas de extensión y reconocido también como UMA, mantiene una población superior a mil 500 ejemplares de venado Cola Blanca, y el centro del rancho “El Fénix” es un gran lago de aguas cristalinas, formado por afloramiento natural en el último tramo de la zona minada. El lago fue sembrado con lobinas y róbalos, es apto para la pesca deportiva, y en su ribera cuenta con salones e instalaciones para actividades recreativas para los trabajadores, sus familias y grupos comunitarios.

Junto a la ribera de la Presa de la Amistad, en el municipio de Acuña, se mantiene el rancho “Chuparrosa”, destinado a la cría de venado Bura, a la vez que en el municipio de San Buenaventura, opera el rancho “Salsipuedes”, que alberga en lo principal especies de venados Bura y Elk, borrego cimarrón, búfalos, jabalíes y oso negro.

Adicionalmente, desde 2010 se apoya el proyecto ambientalista centrado en el rancho “La Candelaria”, en el municipio de Caborca, Sonora, zona protegida para la cría de venado Bura y de Borrego Cimarrón, especie nativa que estuvo amenazada de extinción.

Como extensión de esa labor, en coordinación con las autoridades agropecuarias se aplica un programa de inseminación artificial con ejemplares de alto registro para mejoramiento de los hatos de vacunos y equinos en el campo de Coahuila.

Asimismo, en el trabajo de reforestación la empresa mantiene en las regiones Centro y Norte de Coahuila viveros de alta tecnología, con capacidad para generar más de 300 mil ejemplares por año de distintas variedades de flora nativa, destinadas tanto a los ranchos y áreas industriales, como para apoyar el mejoramiento ambiental en las comunidades.

Con estas acciones, que complementan el trabajo diario para mitigar cualquier impacto de las actividades siderúrgicas y mineras y que propician un futuro de mayor sustentabilidad, AHMSA y sus empresas en 2017 cumplen 25 años en aplicación de una filosofía de alta responsabilidad social. ••

_ArcelorMittal México en el contexto de la modernización

En el último semestre el sector ha mostrado algunos signos de mejoría. En este contexto, ArcelorMittal México ha encontrado oportunidades que le han permitido mantener el liderazgo dentro del sector metalúrgico doméstico. 

A lo largo del 2017, las condiciones de la industria siderúrgica mexicana se han caracterizado por constantes retos, resultado de las turbulencias ocasionadas por las fluctuaciones en el comercio global de acero y mineral de hierro, así como del exceso en importaciones de productos planos provenientes del sureste asiático, principalmente Japón y Corea, así como de los EE. UU. y Canadá. En lo que respecta al planchón de Brasil y Rusia, en su conjunto han llevado al sector a seguir pugnado por mantener los aranceles y demás medidas preventivas para enfrentar los efectos negativos que estos fenómenos han ocasionado en la producción local.

Por su parte, y gracias a las salvaguardas impuestas por el gobierno mexicano, la sobreproducción de China ya no afecta directamente al mercado nacional como sucedió en años anteriores. Sin embargo, continúa influenciando en el precio internacional del acero.

Tomando en cuenta lo anterior, es de destacarse que en el último semestre nuestro sector ha mostrado algunos signos de mejoría. En este contexto, ArcelorMittal México ha encontrado oportunidades que nos han permitido mantener el liderazgo dentro del sector metalúrgico doméstico.

De acuerdo con cifras de Alacero, el mercado regional del acero durante enero-junio de este año tuvo un resultado positivo. La producción de acero crudo creció el 11% y la de laminados el 4%, comparado con el mismo período del año anterior. Por su parte, el consumo tuvo una expansión del 4%. Estos indicadores han contribuido a la recuperación de los precios, si bien no a los niveles deseados, al menos a niveles que permiten a las empresas mexicanas planificar en el mediano plazo, considerando nuevas inversiones que incentiven el crecimiento en el sector y una mayor productividad. Esta información adquiere una mayor relevancia si se considera que América Latina es, después de Corea del Sur y Vietnam, el tercer destino para las importaciones de acero chino. 

Por otra parte, el Instituto Americano de Acero Internacional (AIIS, por su sigla en inglés), informó que entre julio y agosto las importaciones de acero cayeron el 3,5%, no obstante, aún se encuentran por arriba de las importaciones del mismo período del año anterior. La producción mundial de acero crudo de los 67 países que forman parte de Asociación Mundial del Acero (World Steel Association) se ha mantenido en pleno crecimiento. En agosto de 2016 se reportó un incremento del 6,2% en comparación con el mismo mes de 2016, lo que representa un total de 143,6 millones de toneladas (Mt).

Para enfrentar estos retos, ha sido fundamental mantener procesos confiables en todas las operaciones, así como continuar aplicando los estándares de calidad que caracterizan a nuestra producción y que nos distinguen frente a otros actores del sector. De igual forma, hemos seguido innovando con procesos y productos que responden a las necesidades actuales y futuras de los clientes, ofreciéndoles al mismo tiempo una ventaja comparativa. ArcelorMittal continúa trabajando arduamente para establecer proyectos en beneficio de las cadenas de valor de la industria, que representa el 1,9% del producto interno bruto (PIB) nacional y emplea a cerca de 672.000 trabajadores directos e indirectos. 

INVERSIÓN EN TRES AÑOS

Después de analizar detenidamente el entorno de oportunidades en México, el Comité de Inversiones de ArcelorMittal a nivel global, decidió realizar una importante inversión en el país, con el fin de optimizar la capacidad productiva de nuestra operación en Lázaro Cárdenas, Michoacán, y con ello sustituir las importaciones que han llegado a situarse en el rango del 50%.

Por este motivo, el 28 de septiembre de 2017, en el marco de la declaración oficial de las Zonas Económicas Especiales presentadas por el presidente de los Estados Unidos Mexicanos, el Lic. Enrique Peña Nieto, nuestro presidente y CEO, el Sr. Lakshmi Mittal, anunció una inversión de $1.000 millones de dólares a ejercerse en los siguientes tres años para la construcción de un molino de rolado en caliente, en la modernización de nuestros activos del complejo siderúrgico actual y en la ejecución de proyectos mineros. Lo anterior forma parte de un plan estratégico de inversión más amplio, que permitirá optimizar la capacidad productiva instalada de la empresa en México para alcanzar 5,3 millones de toneladas por año. 

Con esta inversión, la empresa refrenda el compromiso que desde hace 25 años tiene con el desarrollo económico del país, ya que, con el nuevo molino de rolado en caliente, los proyectos de minería y la modernización de nuestros activos, generaremos 800 nuevos empleos y más de 3.000 indirectos en el Estado de Michoacán, potenciando la actividad económica de la región. Asimismo, las nuevas instalaciones permitirán a la organización continuar apoyando a sus empresas hermanas con aceros semiterminados de alta calidad, a la par de fortalecer nuestra posición competitiva.

Durante el anuncio de inversión, el Sr. Mittal mencionó que “en ArcelorMittal siempre estamos buscando oportunidades para fortalecer nuestra presencia en los mercados que muestren dinamismo y certidumbre, así como crecimiento y desarrollo potencial en el largo plazo, México está en ese momento y el anuncio realizado, además de hacernos sentir felices y orgullosos, es un claro ejemplo de nuestro compromiso con el país en un momento en el que se necesitan más y mejores oportunidades para las próximas generaciones, siguiendo de este modo nuestra filosofía de continuar transformando el futuro de las comunidades en las que operamos”.

Este nuevo proyecto apuntalará significativamente las capacidades de ArcelorMittal México para atender la demanda de la creciente industria manufacturera nacional, al tiempo que permitirá incrementar la oferta de productos en línea con el Plan Estratégico “Acción 2020” del grupo. Al concluir este proyecto, la empresa espera alcanzar una oferta de productos consistente en 2,5 millones de toneladas de acero rolado, 1,8 millones de toneladas aceros largos y 1 millón de toneladas de planchón.

Al realizar esta inversión, ArcelorMittal está seguro de que se fomentará la competencia en el sector, lo cual, a la larga, beneficiará a las cadenas de valor agregado que dependen de la siderurgia nacional.

Igualmente, ArcelorMittal refrenda su compromiso con el país, participando en las Zonas Económicas Especiales, iniciativa que sin duda detonará el desarrollo económico de la región sursureste del país.

Por otro lado, siguiendo con nuestra tradición de mejora continua y alineados a la estrategia de sustentabilidad del grupo, ArcelorMittal México se mantiene firme en la consecución del objetivo de profundizar en el cumplimiento de sus compromisos con el medio ambiente, con las comunidades en donde opera y con sus grupos de interés.

Tomando en consideración lo anterior, para la empresa la gestión de la energía es un pilar básico en su estrategia de sustentabilidad. Y es así que, a través de la implementación de nuevas tecnologías, nuestra unidad de negocios ha logrado alcanzar ahorros que se ven reflejados en la eficiencia de la operación.

En este sentido, 2016 fue el primer año en que el complejo siderúrgico de Lázaro Cárdenas, Michoacán, alcanzó la meta de “Cero Consumo de Combustóleos”. Gracias a que las diferentes plantas que integran el complejo comenzaron con la migración de combustóleos a gas natural desde 2010, ese año fue el primero en que únicamente se utilizó este tipo de gas y energía eléctrica para realizar los procesos de producción de aceros planos y largos.

Asimismo, es importante destacar que, a lo largo de 2016, la empresa invirtió cerca de un millón de dólares mediante su estrategia de Responsabilidad Social Empresarial y Sustentabilidad, beneficiando a más de 26.000 personas de las comunidades en donde opera, a través de diversos programas y acciones.

En agosto de 2017, además de las iniciativas incluidas en su estrategia de RSE, la empresa decidió invertir en cinco proyectos de Inversión Comunitaria, en beneficio de los habitantes del municipio de Lázaro Cárdenas. Estos proyectos, se realizan actualmente en colaboración con el gobierno municipal e incluyen el mejoramiento de vialidades, parques, escuelas e instalaciones deportivas, y beneficiarán a más de 14.000 personas.

Finalmente, ArcelorMittal confía en México y en la resiliencia de sus comunidades. Sabemos que los mexicanos enfrentamos con determinación y espíritu las dificultades a las que nos enfrentamos. Estamos seguros de que, al igual que nuestro sector, nuestro país tiene un futuro brillante y nos entusiasma mucho ser parte de él, fieles a nuestra filosofía de seguir Transformando el Futuro. •• 

_Autlán Generando valor compartido

En entornos industriales altamente cambiantes, retadores y demandantes de responsabilidad social, Autlán siempre se ha comprometido a no solo ser una empresa rentable, sino a generar valor compartido con todos los grupos de interés con los que se relaciona, mediante la inserción de la sustentabilidad como eje transversal en todas sus áreas y operaciones.

A través de un modelo de gestión basado en la responsabilidad social, Autlán genera diversas estrategias que coadyuvan a lograr este objetivo, tanto con el medio ambiente como con los grupos de interés internos y externos. Esto se aplica en las diferentes unidades de negocio que se distribuyen a lo largo de la república mexicana, contando con tres unidades mineras, tres plantas de ferroaleaciones y una central hidroeléctrica.

Para Autlán, la visión de valor compartido va mucho más allá de dar cumplimiento a la ley, ya que a través de la innovación y el desarrollo, se buscan nuevas formas no solo para disminuir los impactos ambientales, sino para mitigar las fuentes de los mismos. A través de toda la cadena productiva, se promueve y vigila el uso eficiente de recursos naturales y se desarrollan acciones de mitigación contra el cambio climático. Por otra parte, Autlán desarrolla y ejecuta, en colaboración con algunas alianzas, programas que propician una dinámica social saludable, que gestiona beneficios para las comunidades, así como programas internos con los colaboradores, para generar un entorno laboral basado en la ética, igualdad de oportunidades, cero discriminaciones, seguridad laboral, y crecimiento profesional.

INNOVACIÓN Y MEDIO AMBIENTE

Certificaciones

Autlán cuenta con diversas certificaciones que respaldan el compromiso que tiene con los grupos de interés y con el medio ambiente que alberga la operación. Algunas de ellas son las siguientes:

Las certificaciones de ISO 9001:2015 e ISO 14001:2015, acreditadas desde 1997 y 1999 respectivamente, no solo reflejan la orientación a la satisfacción del cliente, sino que, mediante la implementación de sistemas de gestión de calidad y gestión ambiental, se busca ir mucho más allá que el cumplimiento de la regulación ambiental.

La certificación de FAMI-QS (Feed Additive and pre Mixture System) otorgada desde 2011 a la Unidad Minera Nonoalco, prueba el compromiso de la empresa con la legalidad, seguridad y calidad, al alinearse a una de las regulaciones más rigurosas a nivel mundial desarrollada por la Unión Europea para la protección de la salud de los consumidores.

En el ámbito nacional, Autlán cuenta con el certificado de Industria Limpia, otorgado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) desde el 2015 para la Planta de Ferroaleaciones de Teziutlán, y desde el 2017 para la Planta de Ferroaleaciones de Tamós. Esta certificación respalda el cumplimiento ambiental y la operación limpia, eficiente, y ecológicamente amigable para la producción sustentable de ferroaleaciones. Autlán está destinando los esfuerzos necesarios para ampliar esta certificación a todas sus unidades de negocio.

Suelo 

Consciente del impacto ambiental sobre el suelo por la extracción minera, Autlán hace imperativa la necesidad de invertir en la conservación de los ecosistemas para preservar la calidad de la tierra, y mantener una flora y fauna saludable en hábitats correctamente conservados, a través de la creación y el mantenimiento de los viveros de la compañía, utilizados para producir árboles destinados para la reforestación.

Año tras año se incrementan las metas de reforestación, y durante 2016 se superó el objetivo reforestando más de 25 mil árboles en la región, de especies nativas como encinos, pinos, liquidámbar, entre otros. Adicionalmente, se donaron más de 10 mil árboles a diferentes comunidades e instituciones educativas, y 12 mil árboles a las cinco municipalidades que rodean la operación minera en el Estado de Hidalgo, cumpliendo así con el “Acuerdo Regional en Pro de la Sustentabilidad”, compromiso establecido desde el 2015 con los Ayuntamientos Municipales.

Agua

Responsables del consumo del recurso hídrico derivado de la operación minera, se han desarrollado diferentes controles operativos para aumentar la reutilización del volumen de agua. En la Unidad Minera Nonoalco se adquirió un Filtro Prensa para recuperar cantidades considerables de agua a través de la filtración de lodos por presión. Durante la operación de beneficio de minerales de óxidos de manganeso, se utilizan Jig Remers para la concentración del mineral, mismos que limpian y separan el mineral triturado a través de la agitación de agua, la cual se mezcla con partículas finas de mineral y se forman lodos. Estos lodos se trasladan al Tanque Asentador para separar la materia líquida de la sólida por medio de gravedad y densidad.

Después de varias horas, los lodos se asientan en el nivel inferior del Tanque Asentador y el agua que permanece a nivel superficial se reutiliza. Los lodos restantes se trasladan al Filtro Prensa para exprimirlos y recuperar aún más agua, que eventualmente se retorna al proceso de los Jig Remers. El Filtro Prensa comprime y deshidrata los sólidos hasta reducir el 60% de peso de los lodos compactados. 

Aire

En las Unidades Mineras, se han desarrollado una serie de acciones para mitigar el impacto ambiental en los servicios de transporte. En primera instancia, en diferentes puntos de cargado y vaciado de mineral se han instalado sistemas de control de polvos, los cuales consisten en una estructura con un arreglo de aspersores para humedecer la carga antes de vaciar y después de cargar. De esta manera, se disminuye la generación de emisiones fugitivas de pequeñas partículas de manganeso, por el movimiento del mineral. Se cuenta también con un programa de riego de caminos no pavimentados, que forman parte de la ruta de traslado del material y que con la aplicación de supresor de polvos, se logra reducir el levantamiento de polvos por viento.

Similar a los sistemas de control de polvos, en las Plantas de Ferroaleaciones se han instalado supresores de polvos por medio de aspersión de agua para mitigar las emisiones fugitivas en las diferentes áreas de vaciado de materia prima y producto terminado.

Adicionalmente, se cuenta con colectores de polvos para eliminar la emisión directa de partículas finas de manganeso a la atmósfera, humedeciendo dichos polvos para asentarlos y poderlos reutilizar dentro del mismo proceso cuando las condiciones lo permiten.

Energía

La producción de ferroaleaciones a través de hornos de arco eléctrico representa un alto consumo de energía eléctrica, por lo que Autlán se ha diversificado para encontrar una solución tanto económica como ambiental, para suplir esta necesidad.

Más del 30% de la energía eléctrica consumida por la compañía proviene de la Central Hidroeléctrica Atexcaco, mediante el aprovechamiento de la energía potencial del agua, siendo 100% renovable. Además de la reducción significativa de costos para Autlán, la Central Hidroeléctrica disminuye considerablemente la huella ecológica de la compañía, permitiendo la disminución anual de 130 mil toneladas de CO2, equivalente a sacar de circulación a más de 40 mil autos por un año. 

Por otro lado, en la Unidad Minera Molango se cuenta con una Casa de Fuerza donde se genera internamente el 100% de la energía eléctrica consumida en la zona industrial. Además, durante el 2016 se invirtió en una nueva máquina Caterpillar para disminuir el consumo de gas natural por 15 mil gigas calorías y de diésel por 300 mil litros. 

Adicionalmente, para el proceso de Nodulización de Manganeso de la Unidad Molango, se utiliza el horno Nodulizador, que, en lugar de consumir energía eléctrica, se calienta a través de la combustión de gas natural, el cual se considera un combustible limpio, pues es eficiente, no genera residuos tóxicos y tiene muy pocas impurezas, disminuyendo así la contaminación al medio ambiente, a diferencia de la quema de otros combustibles fósiles.

Respecto a la Unidad Minera Nonoalco, durante el 2016 se realizaron diversas mejoras al proceso para ahorrar más de 300 mil litros de diésel, a través de la instalación de un sistema de precalentamiento de aire, la modificación de la cámara de combustión de la planta de secado, molido y envasado, y la instalación de una colcha cerámica en las cámaras y hornos. 

RESPONSABILIDAD SOCIAL Y GRUPOS DE INTERÉS

Desde el año 2010, Autlán ha recibido el distintivo de Empresa Socialmente Responsable (ESR), otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI). Ello representa el alto sentido de responsabilidad social de Autlán hacia sus comunidades y grupos de interés. Este distintivo contempla un diagnóstico con 151 variables, que se dividen en 5 categorías: Gestión de la Responsabilidad Social Empresarial, Calidad de Vida en la Empresa, Ética Empresarial, Vinculación con la Comunidad y Vinculación con el Medio Ambiente.

Comunidades

Considerando que las actividades mineras de Autlán en el Estado de Hidalgo cuentan con una trayectoria de varias décadas, las relaciones con las comunidades circundantes siempre han sido una prioridad para la compañía. A principios de los años sesenta, la empresa llevó a esas zonas educación, cultura e infraestructura básica que ha coadyuvado al desarrollo de dichas sociedades. Estas relaciones están siempre sujetas a la renovación para irse adaptando a las nuevas generaciones.

En la búsqueda de comunicación efectiva y diálogo abierto con las comunidades, así como de oportunidades de coinversión social y desarrollo comunitario, Autlán cuenta con un Sistema de Comunicación y Atención a la Comunidad, que permite la formalización de todas las inquietudes, solicitudes y recomendaciones de los grupos de interés externos asociados directamente con las operaciones. A través de este sistema se formaliza la relación de las comunidades con la compañía, se fortalecen las relaciones de confianza y juntos se retroalimentan para llegar a soluciones comunes.

La estrategia de Responsabilidad Social contempla la alineación y consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que forman parte de la agenda 2030, promovidos por la ONU.

Para lo anterior, Autlán ha evaluado y desarrollado programas focalizados o transversales que buscan mitigar el impacto o bien, contribuir y mejorar el indicador de un ODS en específico. Asimismo, se cuenta con un portafolio de programas sociales que impactan directamente en la educación de calidad, hambre cero, alianzas para lograr los objetivos, trabajo decente y crecimiento económico, vida de ecosistemas terrestres, salud y bienestar, producción y consumo responsables, entre otros. 

Alianzas

Un claro ejemplo de la visión de Autlán con respecto a su papel dentro de la promoción de los ODS, son las alianzas que por años ha impulsado en aras de contribuir con el bienestar de diversos grupos de interés. 

Actualmente se cuenta con alianzas establecidas con la academia, como es el caso de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, con quien año con año se suman esfuerzos para la implementación de Jornadas de Salud, con la presencia de especialistas que, por semanas completas, brindan atención médica a las comunidades vecinas. Este programa beneficia a aproximadamente 900 personas anualmente, y ha impactado a 23 comunidades en todas sus emisiones.

Asimismo, en la División Energía, Autlán cuenta con un convenio de colaboración con el Instituto Tecnológico de Teziutlán, con el que refrenda el compromiso con la educación de calidad, brindando diversos apoyos a alumnos de escasos recursos que quieran seguir reparándose para el futuro. El 83% de los colaboradores de la Central Hidroeléctrica son, orgullosamente egresados de esta institución.

Autlán cuenta al día de hoy con 5 alianzas académicas, más de 13 municipalidades y 4 Organizaciones de la sociedad civil, todas y cada una de ellas con una historia de éxito por contar. 

En Autlán consideramos que la suma de esfuerzos siempre dará mejores resultados. Es así como nos innovamos día a día, buscando la excelencia en la operación, el desarrollo de sus colaboradores, la preservación del medio ambiente, el desarrollo sustentable de sus comunidades vecinas y la generación del valor compartido. ••

ECONOCEN EXCELENTES SERVICIOS DE AUTLÁN

Durante el segundo encuentro ProPymes & Supplier Awards 2017, Ternium México reconoció la valiosa contribución de sus proveedores a la cadena de valor de la industria.

En el evento, Autlán fue premiado en las categorías de Excelencia en Materias
Primas y Proveedor del Año. Para ser merecedores de ambos reconocimientos,
Autlán cumplió con un riguroso conjunto de criterios de actuación, basados en la
calidad y eficiencia en el servicio; así como en la capacidad de ofrecer soluciones
creativas e innovadoras a sus clientes. 

En la categoría de Excelencia en Materias Primas, galardón que reconoce la entrega de materiales de la mejor calidad, estuvieron nominados Autlán, Industrias Peñoles y Río Tinto, siendo Autlán la empresa ganadora.

Adicionalmente, Máximo Vedoya, Presidente Ejecutivo de Ternium México, anunció a Autlán como la empresa merecedora de la distinción más importante de toda la ceremonia, el Mejor Proveedor del Año.

José Antonio Rivero, Presidente del Consejo de Administración de Autlán, y Esteban Rivero, Vicepresidente Corporativo de Autlán, recibieron los galardones en el evento que tuvo lugar el pasado 11 de agosto en la ciudad de Monterrey, México.

Autlán, empresa mexicana con 64 años de experiencia en la industria del manganeso y ferroaleaciones de manganeso, mantiene una estrecha relación con todos sus grupos de interés. Ambos reconocimientos reflejan fielmente nuestro compromiso y esfuerzo para abastecer a la industria siderúrgica mexicana y mundial con ferroaleaciones de alta calidad.

 

_Deacero y El TLCAN del futuro

Con altura de miras y corresponsabilidad, América del Norte podrá constituirse como la región más competitiva del mundo.

Desde que entró en vigor en 1995, el TLCAN fue visto como el prototipo ideal de integración comercial entre países. Además de haber servido como referente para futuros tratados de libre comercio e integración, el acuerdo dio certidumbre a las empresas para incursionar en los mercados de los demás países y estableció los lineamientos para un verdadero proceso de vinculación regional. Hasta la fecha, el acuerdo ha permitido incrementar el flujo comercial entre los tres países en más del 600% e insertar a sus habitantes y compañías en las dinámicas de producción, consumo e interacción de Norteamérica.

No obstante, en los tres países es bien sabido que aún hay oportunidades para la consolidación de un modelo de producción y de negocios más integrado. En el caso de México, el comercio con los EE. UU. y Canadá ha provisto al norte y bajío del país de un dinamismo envidiable, integrado en su producción y con flujos que generan empleo y bienestar; pero el sur y sureste del país se han mantenido al margen debido a una falta de proyección del acuerdo para integrarlos y beneficiarlos. Algo similar ha sucedido en los EE. UU., en donde el acuerdo ha permitido aumentar las exportaciones y reducir los costos, pero donde estados enteros se han visto duramente afectados por la entrada de importaciones y una mayor competencia.

A la luz de veintidós años de tratado es evidente que estas cuestiones se habrían solucionado si cada país hubiera adoptado una política industrial orientada regionalmente. En la actualidad la opción disponible para atenderlas es la renegociación del TLCAN. Un nuevo acuerdo comprometido con dar soluciones multilaterales podría incorporar todo lo que faltó durante la última negociación e impulsar una región más próspera. La realidad es que, contrario a lo ideal, el interés por un TLCAN 2.0 surge de un cuestionamiento a la integración misma de Norteamérica. El deseo por renegociar el tratado parte de la percepción de un aparente daño a los EE. UU. y de la aparentemente decisiva necesidad de corregir un déficit comercial que por sí solo es incapaz de explicar el verdadero funcionamiento del comercio en la región. Más aún, a este proceso lo acompaña la antítesis a la integración: el programa Buy America, enfocado en elevar la producción y consumo de productos hechos en los EE. UU. a expensas de lo hecho en la región.

La principal característica de esta serie de medidas y posturas es que desconocen la dinámica de producción y consumo de la región. El TLCAN dio pie al surgimiento, crecimiento y consolidación de verdaderas empresas transnacionales que gradualmente fueron consolidando vínculos de almacenamiento, manufactura, transporte y consumo transnacional: lo que se ha conocido como cadenas productivas de valor. Los actores que participan en el comercio TLCAN han aprovechado la cercanía y las ventajas que ofrecen cada país para aumentar y mejorar su consumo y producción, y con ello se han creado empleos, desarrollado conocimientos, reducido sus costos y aumentado la variedad y calidad de bienes y servicios disponibles en todos los lados de la frontera. Todo esto ha traído beneficios en general para los habitantes.

Darle la espalda a todo ello va en contra de la apertura comercial e ignora que la región ha generado crecimiento económico, diversificado los mercados y permitido incorporar nuevas tecnologías para la innovación en las empresas y productos de sus miembros. Ahora más que nunca, cerrarse a sus vecinos, importantes socios comerciales y aliados políticos, ocasionaría un alza en los costos de producción y en los precios de los bienes y servicios en los EE. UU.; desintegraría los canales logísticos que se conformaron gradualmente entre los tres países, y repercutiría en el potencial de crecimiento de toda la región.

PASAR DE BUY AMERICA A BUY NORTH AMERICA

Frente a este escenario, las rondas de discusión para modernizar el TLCAN han evidenciado que persisten dos ideas que amenazan la integración de Norteamérica: la visión a corto plazo de los EE. UU., que limita las posibilidades para la región de expandir su participación en los mercados domésticos e internacionales y ser competitiva, y la renuencia a comprender que el libre comercio no es el fin último sino únicamente un medio para generar desarrollo. Frente a esto hay que ser más flexibles y capaces de ver más allá de los intereses específicos de un sector y un país; América del Norte pudiera consolidarse como la región más competitiva del mundo si la renegociación del TLCAN se entiende como un mecanismo para alcanzarlo. 

Respecto a la visión a corto plazo, me parece que contener o incluso bloquear la producción de bienes y servicios entre los socios comerciales del TLCAN sería una medida contraproducente para equilibrar la balanza comercial y reducir ese déficit que tanto se ha pregonado en contra de nuestro país. Si queremos ser congruentes debemos dejar de hablar en este momento de contenido nacional y hablar de contenido regional. Lo que más necesitamos en este momento, paradójicamente, es que los EE. UU. aplique una verdadera política industrial; pero no una de aranceles y muros con sus socios comerciales, sino una política industrial moderna, basada en la integración de plataformas productivas y logísticas, como lo está haciendo su gran adversario, China, en Asia, con la iniciativa One Belt One Road. Esa sí es una visión estratégica y de largo plazo.

El primer paso para que los EE. UU. haga frente a un reto semejante es abandonar las pretensiones proteccionistas para pasar de la idea de contenido nacional al de contenido regional: de Buy America a Buy North America. No debe pensarse que el comercio con los EE. UU. se acabaría si desapareciera el TLCAN; lo que sucede es que las cadenas productivas están vinculadas de manera transnacional y eso es una ventaja y una oportunidad; ignorarlo traería repercusiones importantes, sobre todo para los EE. UU. que ha perdido liderazgo político internacional y participación en los mercados globales a costa de China. Cancelar el tratado lo único que haría sería acelerar ese proceso en beneficio de nuestros competidores asiáticos.

Por otro lado, es necesario que en México se entienda que la apertura comercial no es el objetivo final sino solo un mecanismo de política económica útil para impulsar el crecimiento de su economía y el bienestar de sus habitantes. Los acuerdos suscritos por México lo han llevado a convertirse en uno de los principales garantes de libre comercio en el mundo; y eso puede ser potenciado si la región de Norteamérica fortalece sus mecanismos de defensa contra el comercio desleal y mantiene su mercado libre de distorsiones y abierto al comercio justo. En esto aún hay mucho trabajo por hacer, como México y como Norteamérica, pues para alcanzar estas metas se requiere consolidar instituciones que regulen el comercio de manera coordinada y eficiente, así como procedimientos aduaneros bien establecidos y, en la medida de lo posible, homologados entre los tres países. 

EE. UU. ha invertido en reforzar sus mecanismos de defensa para conservar un mercado sano y libre de distorsiones. Es por ello que considero que lo que ocurre en los EE. UU. no es un proceso de proteccionismo irracional, sino un intento de defenderse con todos los medios a su alcance de los efectos del capitalismo de Estado en Asia. La dicotomía apertura/proteccionismo explicaba las relaciones comerciales durante las últimas décadas del siglo pasado, pero actualmente es insuficiente para entender cómo operan las economías de los países. A partir de la entrada de China a la OMC las cosas empezaron a cambiar y hoy las dinámicas de comercio internacional son diferentes. Lo visto en los EE. UU. es evidencia de un intento de adaptarse a este nuevo entorno.

De igual modo, la inquietud en los EE. UU. por reformar el TLCAN se debe al mismo deseo de garantizar una competencia justa entre las empresas estadounidenses y las mexicanas y canadienses; y es evidente que buscan contrarrestar el hecho de que México mantiene su competitividad a partir de un nivel de salarios por debajo del de los EE. UU. No podemos seguir aceptando para nosotros mismos un modelo de competitividad semejante, es contraproducente; pero tampoco sería positivo subir los salarios simplemente por decreto o por imposición de otro país, como probablemente estarán buscando los EE. UU. y Canadá en las próximas rondas de renegociación del TLCAN. 

La clave para transitar de dicho modelo hacia uno de alta competitividad que dé prioridad a la industrialización como principal motor y que permita detonar la competencia de toda la región está en la productividad y en lograr que la Ley para Impulsar el Incremento Sostenido de la Productividad y la Competitividad, que ya tenemos en México y que en estricto sentido es una ley de política industrial, se cumpla. El modelo de bajos salarios frena la competitividad general de toda la región, pues inhibe el fortalecimiento productivo de nuestra propia economía, frena la productividad, el poder adquisitivo y al mercado interno, y finalmente impacta negativamente en nuestro principal socio comercial y en el crecimiento de Norteamérica.

Un nuevo modelo de desarrollo que responda a estas necesidades debe incorporar tres cosas. Primero, debe reforzar nuestros propios mecanismos de defensa comercial basándose en una estratégica de integración regional. México debe alcanzar los estándares de operatividad que rigen el ingreso de productos al mercado estadounidense; y para ello es necesario invertir en el fortalecimiento de capacidades regulatorias y aduaneras en todo el país. Las Zonas Económicas Especiales son el último avance en ese interés por atraer inversiones, pero junto a ellas debe encontrarse un marco regulatorio que garantice la competencia justa y que sus beneficios sean recibidos por la sociedad; solo así el comercio se insertaría correctamente en la estrategia de desarrollo del país. 

Segundo, debe complementar nuestro modelo de apertura con una estrategia de impulso a la productividad y la innovación. Es necesario reconocer que para ser competitivos como país y región es necesario agregar mayor valor a lo que producimos, ser más inteligentes para alcanzar acuerdos de transferencia de tecnología que contribuyan progresivamente a nuestro desarrollo tecnológico como país, y progresivamente diversificar nuestro comercio. Este proceso requiere de esfuerzos de todas las partes; principalmente exige que se reconozca la importancia de mantener la integración regional para los tres países y que se comprenda que en estas circunstancias el factor que impulsaría el crecimiento de un país es el mismo que impulsaría el de toda la región.

Tercero, debe basarse en una noción de desarrollo que trascienda las fronteras y a los partidos y pueda consolidar verdaderamente un proyecto regional de inversión e infraestructura a largo plazo. El mejor mecanismo para alcanzar esto sería una Banca Regional de Desarrollo que vincule a más empresas y sectores productivos e impulse la infraestructura básica y de telecomunicaciones en los tres países. Solo a través de inversiones de esta magnitud, que se extiendan más allá de los límites de un solo país y que sigan una lógica de beneficios como región será que los EE. UU. y Norteamérica podrán perdurar de manera competitiva en la economía del siglo XXI.

En la actualidad los muros que protegieron a China del exterior no sirven sino como atracción turística; y la razón para ello es porque el mundo ha cambiado y se rige de forma diferente. El énfasis de China ahora es la construcción de nuevas rutas comerciales; y eso se debe a que entendieron que su supervivencia no depende ya de levantar muros, sino de derribarlos en beneficio de su economía y la de sus socios comerciales. Parecería que de este lado del Pacífico vamos en la dirección opuesta, levantando barreras y murallas en un mundo donde las fronteras son cada vez menos perceptibles y donde es claro que la riqueza se construirá a partir de alianzas estratégicas con altura de miras y visión de largo plazo. ••

MOMENTO DE UNIÓN Y SOLIDARIDAD POR MÉXICO

El pasado 22 de septiembre, Fundación Deacero invitó a todos sus colaboradores a sumarse al apoyo de las comunidades afectadas por los sismos, comprometiéndose en aportar $2 pesos por cada peso donado.

Grupo Deacero y Fundación Deacero focalizaron sus esfuerzos llevando a cabo el donativo de 36 toneladas de ayuda que incluyeron artículos no perecederos, de limpieza e higiene personal donados al voluntariado de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y enviados a los estados de Chiapas y Oaxaca.

Los donativos recaudados la primera semana se canalizaron a través de la Cruz Roja Mexicana y al centro de acopio que se integró en CANACERO. Las donaciones que se hicieron en la segunda semana del lanzamiento de la campaña fueron entregadas personalmente a una de las comunidades más afectadas en Puebla y a través de una asociación de brigadistas sin fines de lucro ubicada en la Ciudad de Monterrey.

La campaña al interior de Deacero seguirá activa hasta el 31 de octubre, y con los
donativos recaudados se espera financiar la reconstrucción de planteles de educación pública.

 

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